El motor i-VTEC DOHC de 2.4 litros de 4 cilindros utiliza 16 válvulas, un múltiple de admisión de dos etapas y el sistema i-VTEC (VTC sobre árbol de levas de admisión) genera 160 caballos de fuerza a 6000 rpm y torque de 22.4 kg-m a 3600 rpm.

El revolucionario sistema i-VTEC combina el famoso VTEC de control electrónico de la apertura, cierre y elevación de las válvulas de acuerdo a la velocidad, con el sistema VTC de control de la válvula de admisión de acuerdo a las rotaciones del cigüeñal. Esto permite obtener un equilibrio ideal de potencia y economía de combustible.

Con la ayuda de programas computarizados de análisis de esfuerzo y la utilización de acero de alta resistencia, los Ingenieros de Honda lograron una máxima rigidez de torsión, marcha superior, desempeño comparable al de un automóvil sedán, altos niveles de seguridad y un mejor control del ruido y las vibraciones.

El CR-V posee el sistema de suspensión delantera MacPherson tipo Toe Control Link, que proporciona una rápida respuesta de conducción, ya que ayuda a maximizar el contacto de los neumáticos delanteros con la superficie en todo el alcance de movimiento de la suspensión. La suspensión delantera utiliza Amortiguadores de Válvula Progresiva Honda HPV, rellenos de gas, para amortiguar eficazmente los baches e irregularidades de la carretera y ofrecer una marcha suave y cómoda. En la parte trasera, el CR-V esta equipado con una suspensión de doble brazo oscilante con eslabón reactivo, que ayuda a proporcionar mayor maniobrabilidad y espacio adicional para la carga.